que pudieron ser parte de ritos de paso. Véase figura 1.
Cultura Chorrera: Ocupó la zona de provincia de Santa Elena, en la parte baja
de la cuenca del río Guayas, y la ribera oriental del río Babahoyo, en la provincia
de Los Ríos. También se extendieron hacia las provincias de Manabí y
Esmeraldas. Desarrolló avances importantes en la agricultura, como el sistema
de cultivo de roza y el de las albarradas. En la alfarera plasmaban obras de la
naturaleza, de aves, peces, conchas marinas, frutos y vegetales. Se destacaron
en la manufactura de botellas silbato.Sus figurinas humanas son huecas y
elaboradas a partir de moldes [2]. Su trabajo en cerámica se caracterizó por la
cuidadosa atención al detalle y por el acabado de las piezas. Sus técnicas
decorativas incluyen policromía, pintura iridiscente, pintura negativa, inciso y
grabado de motivos simbólicos. Véase figura 2.
Cultura Bahía: Se ubicó en la provincia de Manabí, desde Bahía de Caráquez
hasta la Isla de Plata. Para la producción de objetos artísticos, rituales y
funcionales utilizaron piedra, hueso, metal y arcilla. En el caso de la alfarería
fueron comunes las técnicas de la pintura post cocción y el pastillaje para la
elaboración de las piezas. [1] Se presume que su organización social se basó en
una élite dominada por Chamanes e importantes comerciantes. Sus objetos
demuestran un predominante culto al agua, con representaciones de peces,
moluscos, anfibios reptiles y, en menor variedad, de aves y mamíferos. Véase
figura 3.
Cultura Guangala: Ocupó el área desde la parte norte de la provincia de
Manabí hasta las provincias de Santa Elena y Guayas.Su alfarería muestra
técnicas de pintura iridiscente, policromado y bruñido [2]. Son recurrentes las
formas polípodas, parecidas a raíces o tubérculos. Estas formas eran rellanadas
con piedras o semillas, funcionando como sonajeros. Esta cultura también
trabajó materiales como el metal y la piedra. Una característica sobresaliente fue
la gran cantidad de instrumentos musicales encontrados en sus asentamientos
como silbatos, posiblemente elaborados para uso ceremonial, que en su mayoría
representaban figuras zoomorfas como perros y pájaros. [2] También se hallaron
representaciones de larvas y gusanos, crustáceos, moluscos, peces, reptiles, y
una gran variedad de aves y mamíferos. Véase figura 4.
Cultura Jama Coaque: Se ubicó en la provincia de Manabí, desde Bahía de
Caráquez hasta la Bahía de Cojimíes, en las riveras del Río Chone. Lograron
importantes avances en el trabajo con metales y con obsidiana, lo que indica
comercio con la Sierra. Los alfareros de esta cultura explotaron la técnica del
pastillaje para crear figuras muy elaboradas. Además trabajaron el modelado, la
pintura en negativo, el engobe y la pintura post coción que destaca por su
singular utilización de fuertes tonos de amarillo y verde turquesa. Elaboraron una
gran variedad de sellos planos y cilíndricos. Elaboraron representaciones
humanas de danzantes, sacerdotes, músicos y chamanes. [1] También
produjeron figuras antropozoomorfas que mostraban su cercanía al mundo ritual
y espiritual. (Ver figura 5)
Cultura Manteña: Se ubicó tanto en playas como en los cerros, desde Bahía
de Caráquez en la provincia de Manabí hasta la Isla Puná en la provincia del
Guayas. Aportaron avances tecnológicos a la agricultura con el uso de terrazas
en las laderas. En los cerros cultivaron maíz, yuca, tabaco, cacao y algodón.
Fueron comerciantes marítimos intensivos. Se organizaban en pequeños