INTRODUCCIÓN
Nos encontramos en contextos de profunda digitalización de la sociedad, donde
los límites y diferencias de profesiones y actividades, se hace menos evidente, con
surgimiento de nuevas profesiones, lo cual exige una reestructuración profunda en
el sistema educativo, como una manera de afrontar el avance tecnológico y la
automatización para valorar y aprovechar las oportunidades y minimizar los
problemas que estas demanden. (Comisión Europea, 2017)
Cabe precisar que el proceso de e-Learnig o aprendizaje electrónico está
estrechamente vinculado a la gestión del conocimiento, rompe barreras geográficas, y en
esta experiencia atendió a estudiantes de diversas regiones de Perú, en horarios flexibles,
en la modalidad sincrónica y asincrónica.
Los entornos virtuales de aprendizaje han revolucionado la educación, adaptando el
aprendizaje a las características, ritmo y estilos del estudiante; además facilitan la
implementación de modelos pedagógicos colaborativos y constructivista pasando de la
transmisión pasiva del conocimiento a la construcción de saberes. (Almeida, Silva y
Santoyo, 2018)
Históricamente ideas como las de Aristóteles, que hacía referencia al orador, a quien se
le atribuía la capacidad de emplear un discurso y persuadir al auditorio, tenía que ver qué
con lo que dice, pero además cómo lo dice. Porque el discurso se conforma de tres
elementos, el que habla (hoy diríamos el argumentador), de aquello acerca de lo cual se
habla (el tema) y de aquél a quien se dirige, el o lo oyente/s (el auditorio) (Racionero,
2018). Esto como una analogía del rol que cumple un docente en su práctica tradicional,
adquiere una connotación especial en las nuevas prácticas que desarrolla un docente en la
modalidad virtual o un tutor virtual.
Por otro lado, ideas como las de Kurt Lewin, respecto a “la comunicación de grupos y el
efecto de las presiones de grupo, normas de grupo y papeles de grupo sobre el
comportamiento y actitudes de sus miembros”, siguen vigentes en la comunicación
intragrupal y el efecto que tiene la interacción de los miembros en ellos mismos (Macías,
2003). Esto se visibiliza también en la modalidad virtual, en las interacciones de los grupos
por medio de comentarios y discusiones respecto a temáticas cercanas al silabo o
rompiendo estos parámetros en los espacios de interacción virtual.
Es así, que el E- learning, o aprendizaje electrónico, demanda que la interacción se
realice a través de comunicaciones eficaces, que aseguren la permanencia de los
estudiantes, por ello consideramos oportuna la idea respecto al factor humano y sus efectos
no muy positivos en esta esta modalidad, cuando se tergiversa el rol mediador del profesor
en el aprendizaje, por la sustitución de la tecnología, olvidando que ésta ha de ponerse al
servicio del docente, que es quien habrá de seguir desempeñando el principal papel
mediador en el aprendizaje”(Seoane, García, 2008).
Dicho esto, el docente es clave en el proceso de incorporación de las Tecnologías de la
Información y Comunicación (TIC) a la enseñanza, para que la acción docente vuelva a ser
el núcleo metodológico y organizativo de la integración de las TIC en las universidades.
Referido a un rol transformador, convirtiéndose en dinamizador, diseñador de contenidos en
nuevos contextos formativos, facilitadores del aprendizaje, orientadores, guías, motivadores,
moderadores, tutores virtuales, evaluadores, etc.(Sangrà y González, 2010).
En este marco, es importante precisar que el objetivo de la educación virtual es
responder a la gran demanda que se presenta en cada uno de los países del mundo, abrir
posibilidades formativas a miles de personas impedidas por diversos factores, facilitar
estrategias de educación permanente para la población adulta que quiere iniciar o continuar
estudios superiores, acercar los procesos educativos a los procesos reales de la vida.
Así también, cabe precisar que esta modalidad demanda que el estudiante construya
su propio aprendizaje y se promueva una autoevaluación permanente, llevando al
estudiante a desarrollar la metacognición, esencial para su propio monitoreo. En otros
términos "aprender a aprender".(Betancourt, 2010).